Aprende a escuchar mejor


Autor: Jimena Mijares Fajardo

Fecha: Enero del 2018

Muchas veces oímos pero no escuchamos realmente lo que las personas a nuestro alrededor quieren decirnos. Te sugerimos que pongas en práctica los siguientes pasos. No necesitas hacer cada paso, pero cuantos más hagas, más efectiva será tu escucha:

  1. 1. Encuentra un lugar tranquilo donde puedas hablar con esa persona sin interrupciones ni distracciones. Invita a esa persona a compartir lo que tiene en mente
  2. 2. Parafrasea. Una vez que la otra persona haya terminado de expresar un pensamiento, parafrasea lo que dijo para asegurarte de haber comprendido y para demostrarle que estás prestando atención. Algunas formas útiles de parafrasear incluyen "Lo que te escucho decir es ..." "Me estas diciendo que ..." y "Si te entiendo bien ...".
  3. 3. Haz preguntas. Cuando corresponda, haz preguntas para alentar a la otra persona a que explique sus pensamientos y sentimientos. Evita sacar conclusiones precipitadas sobre lo que la otra persona quiere decir. En su lugar, haz preguntas para aclarar su significado, por ejemplo, "Cuando dices_____, ¿te refieres a_____"?
  4. 4. Expresa empatía. Si la otra persona expresa sentimientos negativos, esfuérzate por validar estos sentimientos en lugar de cuestionarlos o defenderlos. Por ejemplo, si la otra persona expresa frustración, trata de considerar por qué él o ella se siente de esa manera, independientemente de si crees que ese sentimiento está justificado o si tú te sentirías de esa manera en su lugar. Tú podrías responder: "Puedo entender que te sientes frustrado", o “Si yo fuera tú, me sentiría igual de frustrado”.
  5. 5. Usa tu lenguaje corporal. Demuestra que estás interesado haciendo contacto visual, asintiendo con la cabeza, mirando a la otra persona y manteniendo una postura corporal abierta y relajada. Evita prestar atención a las distracciones de ese lugar o revisar tu teléfono. Se consciente de tus expresiones faciales: evita expresiones que puedan comunicar desaprobación o disgusto.
  6. 6. No juzgues. Tu objetivo es comprender la perspectiva de la otra persona y aceptarla tal y como es, incluso si no estás de acuerdo con ella. Trata de no interrumpir con contraargumentos o preparar mentalmente una refutación mientras la otra persona está hablando.
  7. 7. Evita dar consejos. Es probable que la resolución de problemas sea más efectiva después de que ambos interlocutores entiendan la perspectiva de la otra persona y se sientan escuchados. Pasar demasiado rápido a dar consejos puede ser contraproducente.
  8. 8. Espera tu turno. Después de que la otra persona haya tenido la oportunidad de hablar y tú hayas participado en los pasos de escucha activa anteriores, pregunta si está bien que compartas tu perspectiva. Cuando compartas tu perspectiva, exprésate lo mas posible diciendo cómo te sientes tú (por ejemplo, "Yo me siento abrumado cuando no ayudas en la casa"). También puede ser útil, cuando sea relevante, expresar empatía por la perspectiva de la otra persona (por ejemplo, "Sé que has estado muy ocupado últimamente y no tienes la intención de todo el trabajo ...").

También te puede interesar:

  1. Evita estos 4 comportamientos en tu relación
  2. Tips para mejorar tu relación de pareja
  3. ¿Cómo la gratitud ayuda a fortalecer amistades?
  4. Lo que podemos aprender de los mejores matrimonios

Agenda una sesión


Bibliografía: Newman, K. (2016) Don’t Let Stress Hurt Your Relationship



¿Cómo puedo estimular el pensamiento crítico de mi hijo?

El pensamiento crítico es una destreza que se puede fomentar. Los padres podemos en casa, seguir algunos consejos para poder lograrlo, creando un ambiente que los estimule, en el que se dé importancia a la observación, imaginación, creatividad, clasificación, comparación, pasar tiempo de afecto y comunicación con nuestros hijos.

Violencia en la familia

La violencia en casa es un acto de abuso de poder intencional con el objetivo de dominar, someter, controlar y agredir física o emocionalmente.

Disciplina asertiva

La disciplina es una misteriosa cara del amor; hoy en día este concepto ha sido devaluado y malinterpretado por la sociedad, se piensa que al implementar la disciplina en casa es como si volviéramos años atrás, cuando los padres eran autoritarios y rígidos, como si esto afectara a los niños gravemente al punto de causar traumas que saldrán a la luz en algún futuro; cuando por el contrario, una disciplina asertiva puede hacer que los niños tengan un mejor desarrollo en cualquier ámbito de su vida.