Cómo identificar a un buen psicólogo


Uno de los factores que detiene a muchas personas para agendar una cita con un psicólogo en Puebla, es el hecho de no saber cómo distinguir a uno realmente bueno, de alguien que no lo es.

Como puedes saber, o haber leído en nuestro artículo de terapia psicológica Puebla, en el campo de la psicología existen distintas escuelas y metodologías, algunas que pueden funcionar con cierto tipo de pacientes y otras que no; incluso hay algunas técnicas o prácticas que no están respaldadas por algún método científico o institución competente, pero que los supuestos “profesionales” siguen aplicando, peor aún, cuando hay personas que se hacen pasar por psicólogos, cuando en realidad no lo son.

En esta entrada te daremos 10 claves simples (5 en el post de hoy, y las 5 restantes en el contenido que publicaremos la próxima semana) que te pueden resultar muy útiles para determinar a qué psicólogo visitar o si vale la pena seguir con tu terapia actual.

Psicologo-en-puebla-Integramente
  1. 1• ¿Es realmente un psicólogo?: a primera vista puede parecer un cuestionamiento muy ilógico, porque podemos asumir que si abrió un consultorio, tiene las credenciales y estudios necesarios para practicar la profesión, sin embargo, hay casos en los que la gente opera sin ningún título que los acredite.

    Una manera muy sencilla de corroborarlo, es pedirle a la persona en cuestión que te muestre su título o cédula profesional, así sabrás si estás tratando con alguien competente, e incluso, si cuenta con alguna especialidad, maestría o doctorado. En el caso de Integramente, cada miembro y psicólogo en Puebla del equipo, en la primera entrevista con los pacientes brinda toda esta información para que puedan estar seguros de que acuden con un experto.

    Otro modo de reafirmar si tu psicólogo está certificado, es revisando si está afiliado al CONAPSI (Colegio Nacional de Psicología), ya que esto garantiza que los servicios que ofrecen sean profesionales y moralmente correctos, de acuerdo a su código de ética.

  2. 2• No basta ser psicólogo: para poder atender distintas clases de pacientes, contar con un título en psicología no es suficiente. Ya que comprobaste que su número de cédula efectivamente existe, ahora debes cerciorarte que cuente con la preparación y especialización específica para ayudarte con el problema que enfrentas. En el campo de la psicología hay varias áreas de especialización, como la clínica, laboral, educacional o forense, por mencionar algunas (en posteriores artículos del Blog hablaremos de ellas)

  3. 3• Corrobora en qué se especializa: revisar las credenciales de quién será tu psicólogo es lo mínimo que puedes hacer para reducir el riesgo de tomar una mala decisión.

    Cuando ya lo hayas hecho, la recomendación siguiente es que investigues qué tipo de terapia realiza. Hay varias técnicas que ya están obsoletas, o ciertas prácticas que no están respaldadas por ningún estudio científico, por lo que debes saber el método con el que trabajarán antes de comprometerte con la terapia.

    Aunado a esto, y relacionado con el punto anterior, es mejor que te acerques a alguien que sea un experto tratando el trastorno que tú tienes, o que por lo menos ya tenga experiencia con él. No tengas miedo de hacer estas preguntas.

  4. 4• ¿Antes de comenzar hay una evaluación, diagnóstico y propuesta?: todas las terapias que tienen una evidencia científica empiezan con la evaluación del problema.

    Generalmente, la evaluación no toma más de tres sesiones (aunque puede haber excepciones) y sirve para saber el estado mental del paciente. Posterior a ello, sigue el diagnóstico, donde se presentan los resultados de la evaluación. Son las inferencias y resultados que se obtienen de evaluar las respuestas y comportamientos del paciente.

    Por último, te deberá entregar una propuesta para el tratamiento, donde te explicará qué tipo de terapia se va a usar para tratar la situación, tomando en cuenta los resultados del diagnóstico.

  5. 5• Duración y frecuencia de las sesiones: si el psicólogo no te da estos datos, te aconsejamos preguntar por el número de sesiones aproximadas que se necesitan para el tratamiento. Por lo regular, no se superan las 20 sesiones, pero en caso de que sea así, debe haber una justificación válida.

    La duración promedio de una sesión es de 50 a 60 minutos, aunque puede haber algunas que duren más. El tiempo en el que se desarrolla una consulta no es un factor determinante en la eficiencia del tratamiento, pero hay que tener en cuenta que es difícil realizar una terapia que cumpla con las condiciones óptimas en menos de 40 minutos.

    En la mayor parte de los casos, la frecuencia es semanal, es decir, sólo hay una sesión a la semana. Claro, puede haber alguna situación singular donde se requieran más visitas, pero siempre debe ser con un previo aviso y si tú estás de acuerdo con ello.

Esta es la primera parte del post. La próxima semana publicaremos la segunda parte, donde encontrarás otras 5 recomendaciones para encontrar a un buen psicólogo en Puebla.

¡Recuerda que en este mes tenemos una excelente promoción!


Agenda: 22.27.66.46.94


¡Visítanos!