¿Qué hago con mi ansiedad?


Autor: Irina Reyes González

Fecha: Enero del 2021

Nos cuesta mucho entender que la ansiedad es parte de la vida y que es igual de necesaria como otras emociones. Podemos experimentar ansiedad antes de presentar un examen o hasta al caminar por un callejón oscuro. Este tipo de ansiedad es útil, ya que permite estar más alerta o ser más cuidadoso. Es por eso que la ansiedad suele terminar poco tiempo después de que se salga de la situación que la provocó

A veces se confunde con el miedo y el estrés, revisemos las definiciones: el miedo es una emoción acompañada de una sensación desagradable provocada por la presencia de un peligro real o imaginario. Mientras que el estrés es un estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal; suele provocar diversos trastornos físicos y mentales. A diferencia de estos dos, la ansiedad es una respuesta anticipatoria a una amenaza futura, asociada con tensión muscular, vigilancia en relación a un peligro futuro y comportamientos cautelosos o evitativos. Con anticipatoria podemos deducir que a veces ni siquiera es real, pero igual trata de protegernos.

¿Cuáles son los síntomas físicos de la ansiedad?
  • Taquicardia
  • Palpitaciones
  • Opresión en el pecho
  • Falta de aire
  • Temblores
  • Sudoración
  • Molestias digestivas
  • Náuseas
  • Vómito 
  • Alteraciones de la alimentación
  • Tensión y rigidez muscular
  • Cansancio
  • Hormigueo
  • Sensación de mareo e inestabilidad. 
Si la activación neurofisiológica es muy alta pueden aparecer alteraciones del sueño, la alimentación y la respuesta sexual. 

¿Cuáles son los síntomas psicológicos de la ansiedad?
  • Inquietud
  • Agobio
  • Sensación de amenaza o peligro
  • Ganas de huir o atacar
  • Inseguridad
  • Sensación de vacío
  • Sensación de extrañeza o despersonalización
  • Temor a perder el control
  • Recelos
  • Sospechas
  • Incertidumbre
  • Dificultad para tomar decisiones. 
En casos más extremos, temor a la muerte, a la locura, o al suicidio. 

¿Qué hago con mi ansiedad? 

Lo primero es mantener la calma, no dejarse llevar por el miedo y tratar de normalizar la respiración inspirando por la nariz y expirando por la boca de forma rítmica y cada vez más pausada. Tomarse el pulso mientras se realiza esta maniobra permitirá comprobar como el ritmo cardíaco recupera poco a poco la normalidad. Las técnicas de relajación son muy útiles, sin embargo no son la respuesta a todo pues a veces su efecto dura unos pocos minutos. 

Lo que realmente ayuda es consultar con un profesional de la salud y tratar de identificar qué ha motivado la crisis de ansiedad o si existe algún trastorno psicológico subyacente. En función de ello podrá instaurarse el tratamiento más adecuado en cada caso, pudiendo éste contemplar el uso de fármacos y/o terapia psicológica. Cuando el estrés ha sido el desencadenante de la crisis, en la mayoría de los casos no es necesario ningún tipo de tratamiento, pero si adquirir hábitos saludables de vida.

Si tú o alguien que conoces presenta ansiedad frecuentemente recuerda que podemos ayudar. Contacta a un psicólogo o psicóloga dentro de nuestro equipo de psicoterapeutas, para agendar una sesión online o presencial.

Agenda: 22.27.66.46.94