Los padres responsables llevan a su hijo al psicólogo


“Nadie nos enseña a ser padres, cada uno hace lo mejor que puede”

Autor: Jimena Mijares Fajardo

Fecha: Mayo del 2017

Muchas veces personas a nuestro alrededor como familiares, amigos o la escuela hacen sugerencias sobre llevar a nuestro hijo con el psicólogo. Otras veces somos los padres quienes nos cuestionamos si la ayuda de un profesional es necesaria.

Si se ignora la intuición de buscar ayuda para nuestro hijo, las consecuencias a largo plazo podrían ser más complicadas de tratar.

Si nuestro hijo necesita de un psicólogo no significa que estemos haciendo mal la tarea como padres. A veces es difícil aceptar que un ser querido tiene problemas, esto sucede porque lo amamos y queremos verlo feliz, y cuando esto no sucede hay un choque con la realidad que resulta doloroso de asimilar. Esto es un proceso normal que todo padre de familia atraviesa cuando recibe una mala noticia sobre su hijo.

Los padres que atraviesan esa etapa de negar el problema y pueden aceptar que su hijo necesita una visita con el terapeuta, son los mejores padres. Esto habla de buscar lo mejor para su pequeño; y de querer ayudarlo, cuidarlo y apoyarlo lo más posible.

Es similar a llevarlo al dentista o vigilar que coma frutas y verduras. Es igualmente importante revisar que su forma de pensar, sentir y actuar lo lleven a ser un excelente ser humano y pueda triunfar en la vida.

Los beneficios de la terapia psicológica para tu hijo incluyen, hacer la crianza más sencilla al aprender tips específicos para ti, reducir niveles de estrés y tensión en casa, eliminar berrinches, mejorar su rendimiento académico y aprendizaje, mejorar la forma en la que se relaciona con sus compañeros y con la autoridad, lo vuelve más seguro de sí mismo, entre otras.

Recuerda, nadie nace sabiendo ser papá, cada quien va haciendo lo mejor que puede. Agenda una cita con una psicóloga en Puebla para que tu hijo sea una mejor persona.


Agenda: 22.27.66.46.94




¿Mi hijo es preadolescente? ¿Qué hacer?

De los 9 a los 12 años la personalidad del niño está más definida; su pensamiento está más organizado y busca explicaciones lógicas para entender el mundo que lo rodea, demuestra menos admiración a sus padres y más sentido crítico, llegando incluso a rebelarse; es más sensible a los sentimientos de otros. Entre más preparados estén los padres a estos cambios, se podrá atravesar esta etapa (de cuarto a sexto de primaria) con mejor comunicación, comprensión y cercanía afectiva.

Regula tus emociones

Cuando logro reconocer con precisión mis emociones, cuando puedo nombrarlas y sé su función en mí alrededor, puedo regularlas adecuadamente y tener un manejo eficiente de ellas.