La importancia de inculcar labores del hogar en nuestros hijos


Autor: Psicologa Yolanda Fajardo

Fecha: Febrero del 2021

Es conveniente que inculquemos en nuestros hijos su participación en las labores del hogar, desde pequeños.

Debemos desarrollar esta responsabilidad desde antes de que entren a la primaria.

Las actividades del hogar deben ser adecuadas a la edad, con un sentido de comunidad y del valor del orden y la limpieza.

Se deben asignar las tareas, tomando en cuenta la edad y no el género.

Las tareas deben de ser además de las tareas escolares y aparte de las tareas extra escolares, es decir, si asisten a alguna actividad por las tardes (deportes, arte, manualidades, idiomas, etc.).

Como padres, debemos involucrar a nuestros hijos y ayuda mucho poniéndoles el ejemplo, tanto la mamá como el papá.

Cuando los niños son muy pequeños, aproximadamente de tres años, tienden a imitar todo lo que ven y tienen el gusto por barrer, cocinar, lavar ropa, trastes, etc.

Cuando tienen estas iniciativas, hay que evitar desanimarlos, evitar decirles “no barras, no trapees”, “los niños no lavan”, etc.

Hay estudios que dicen que la edad ideal para que un niño comience a ayudar o se empiece a involucrar en las tareas del hogar es desde el año y medio hasta los tres años. Las tareas que podrían realizar a esa edad son: poner su plato en una mesa a su altura, o mientras la mamá o papá barren, sostener el recogedor, ayudarte a pasarte cosas mientras tu acomodas.

A la edad de 4 o 5 años, ellos comienzan a clasificar y organizar objetos, por lo que se les pueden asignar tareas como: recoger sus juguetes y organizarlos como a ellos más les guste, ordenar sus zapatos, clasificar las frutas o verduras.

Hay que elogiar el esfuerzo y no el resultado. Al principio, puede que lo hagan un poco mal, pero siempre se les puede ayudar, guiar y sobre todo modelar a hacer las cosas como nos gustaría verlas.

De los 6 a los 8 años, los niños ya son capaces de hacer tareas más complejas, ya se les pueden empezar a asignar responsabilidades semanales, por ejemplo, sacar la basura los lunes, lavar los platos un día a la semana, ocuparse de la mascota (pasearla, limpiarla).

De los 9 a los 11 años, los niños tienen la capacidad de planificar y hacer las tareas que requieran llevar acabo varios pasos, por ejemplo; ayudar a tender la ropa (explicarle paso por paso), hacer la lista del super y ver que falta, ayudar a lavar el carro, barrer, trapear.

A los 12 años, ya pueden tener tareas y responsabilidades más complejas, como por ejemplo: lavar el coche, cortar el pasto, lavar su ropa interior.

¿Cómo podemos motivar a nuestros hijos para hacer estas tareas?

a) Enseñarles la diferencia entre algo que está limpio y algo que está sucio. Enseñarles la consecuencia de lo que pasa si no se limpia algo (su cuarto, su ropa, sus juguetes, aseo personal) preguntarles con que se sienten más cómodos, estando en un lugar limpio o un lugar sucio. Y hacer mucho énfasis en las consecuencias positivas de tener cosas limpias, (que huele bien, que se siente bien, que quizá el cuarto se ve ordenado y bonito) y las consecuencias de tener cosas sucias (mal olor, se ve todo tirado, no encuentras las cosas, se hacen animales).

b) Teniendo en cuenta las labores que nuestros hijos pueden hacer según su edad, explicarles paso a paso el cómo hacer las tareas del hogar, con indicaciones cortas y firmes, con un tono de voz seguro, amable y tranquilo. Ponernos a su altura y evitar imponerle las cosas. Las tareas deberán ir en forma gradual, empezar con tareas sencillas y conforme vayan adquiriendo esa nueva destreza subir el nivel de complejidad, pero siempre ir guiándolos para que vayan mejorando.

c) Recompensar a nuestro hijo cada vez que haga una tarea. Por ejemplo: “gracias hijo”, dejarlo jugar una hora más su video juego favorito, salir al parque con él a jugar, prepararle su comida favorita, etc. También se podrían marcar objetivos, si el niño saca por ejemplo, la basura durante una semana, el domingo recompensarlo con un poco de dinero, o después de que lo hizo durante un mes, comprarle algún juego que desea.

d) Hacerlo divertido, idear maneras divertidas de hacer las labores del hogar, donde pasen un momento jugando. Muchas veces nuestros hijos se van a equivocar o van a romper cosas, pero tenemos que permitírselos para que aprendan a resolver estos inconvenientes, hacerle ver sus consecuencias y sobre todo que ellos reflexionen y piensen como pueden resolver las cosas. Esto les puede ayudar en un futuro a resolver problemas de su vida diaria.

Es muy importante cuidar la manera de como reaccionamos. Como padres debemos de tener auto control y saber manejarnos en esos momentos de desesperación.

Si permitimos que participen en las labores del hogar, ya sea por iniciativa propia o por nuestras instrucciones, les estamos dando el mensaje de que éstas son también parte de sus responsabilidades.

Los ayudará a ser más independientes, a tener seguridad y a ser responsables. Se fomenta la convivencia familiar porque todos los miembros de la familia se involucran, ´por ejemplo, cocinar entre todos el domingo.

Si deseas conocer más sobre cómo inculcar las labores del hogar a tu hijo, ¡Podemos ayudarte! Contacta a un psicólogo o psicóloga dentro de nuestro equipo de psicoterapeutas, para agendar una sesión online o presencial.


Rabietas y berrinches

Es común que los niños atraviesen por una etapa de rebeldía y desafío. Está en nosotros como padres resolver de la manera más favorable esta situación. Conocer las causas y qué hacer cuando se presentan rabietas y berrinches, ayudará a superar esta etapa difícil.

La validación

La validación es uno de los pilares de la Terapia Dialéctico-Conductual (DBT por sus siglas en inglés). Para la autora de la DBT, Marsha Linehan, la esencia de la validación es que el terapeuta le comunique al paciente que sus respuestas tienen sentido y son comprensibles dentro del contexto o situación de su vida actual.