Evaluación de los saberes en los Centros Educativos


Autor: Martha Huerta Cruz

Fecha: Marzo del 2017

Con toda certeza se tiene que las instituciones educativas tienen el compromiso de dar respuesta a las demandas de la sociedad a través de su propio modelo educativo que propone cada institución. Actualmente el Sistema Educativo Mexicano contempla en los programas de estudio el enfoque por competencias, lo que implica un desarrollar en la práctica docente un proceso dinámico para lograr el desarrollo de habilidades y capacidades en los estudiantes. (González y Wagenaar, 2004, en Rueda M. y de Diego Correa, 2012).

Este enfoque de competencias en educación, requiere de procesos de evaluación que permita al docente llevar a cabo un seguimiento del aprendizaje significativo de los estudiantes, implicando el desarrollo de habilidades, actitudes y valores aunado a la adquisición de conocimientos, por lo que se considera necesario reflexionar en la importancia de los procesos de evaluación, acordes al enfoque basado en competencias con el fin de que sean reveladores de los aprendizajes adquiridos, de tal forma que se pueda evidenciar el logro de impartir una educación de calidad.

Así, la evaluación se transforma en un instrumento que permita detectar áreas de oportunidad, esto significa reconocer que no siempre al primer intento se logra el propósito establecido, por tanto es valioso reconocer el error e intentarlo nuevamente con nuevas estrategias, es decir, cada estudiante avanza de acuerdo a sus habilidades y capacidades propias, no se puede estandarizar bajo un instrumento rígido el desarrollo de los estudiantes; con esta percepción es posible considerar que todo acto de evaluación proporciona un mensaje a los estudiantes acerca de lo que ellos requieren aprender y cómo deben hacerlo. McDonald, (2000) refiere que la evaluación es el momento más motivante para una persona, porque logra darse cuenta de sus dominios alcanzados y de aquello que le falta adquirir para ser competente en las competencias propuestas del programa escolar.

En los procesos de evaluación es importante el acompañamiento y la retroalimentación del docente, porque el estudiante puede llegar a comprender que la autoevaluación y la evaluación fortalecen su aprendizaje, lo que significa que logra asimilar el saber, saber hacer y saber ser. Por lo tanto, puede ser alentador, al lograr reconocer el aprendizaje adquirido.

Bajo esta perspectiva, la evaluación adquiere un carácter formativo debido a que permite conocer aspectos que valoran el desempeño, la adquisición de conocimientos y actitudes, por ello es importante resaltar que los criterios de evaluación deben estar bien definidos y observables para ser demostrados en situaciones reales o simuladas. La evaluación de competencias demanda la recopilación de evidencias sobre el desempeño en la aplicación de conocimientos en ciertas situaciones, con la finalidad de emitir un juicio. (Irigoyen y Vargas, 2002).

Estas autoras refieren que la evaluación de competencias se caracteriza por:

  1. Fundamentarse en descripciones del nivel de desempeño al aplicarse en forma individual.
  2. Emitir un juicio de la persona evaluada a partir de su competencia.
  3. Desarrollarse en diferentes etapas que conforman un proceso.
  4. Reconocer las competencias adquiridas en cualquier ámbito.
  5. Ser un referente para la certificación de competencias

La evaluación entonces es una herramienta de aprendizaje que va más allá de alcanzar una calificación, significa contemplar un reconocimiento público, formal y temporal de las capacidades que la persona puede alcanzar, debe posibilitar el reconocimiento a partir de la autoevaluación en la adquisición de conocimiento y desarrollo de competencias profesionales y sociales. Por lo que una institución educativa, debe atender las necesidades de formación de los docentes para lograr que ellos se apropien del paradigma educativo y por ende el de evaluación de competencias con el fin de lograr un cambio positivo en la práctica docente y en la apreciación y aplicación de estrategias de evaluación para los estudiantes, lo cual implica considerar las necesidades de los estudiantes para trabajar los procesos necesarios y lograr que aprendan a valorarse para emprender su desarrollo profesional y social.

Si te interesa saber más sobre este tema, contacta a nuestros psicólogos en Puebla, del Centro de Psicología Integramente.


Agenda: 22.27.66.46.94


Bibliografía: González, J. y Wagenaar, R. (2004). La contribución de las universidades alproceso de Bolonia. Una introducción. Deusto, España: Universidad de DeustoPublicaciones. Irigoyen, M. y Vargas, F. (2002).Competencia laboral. Manual de conceptos, métodos y aplicaciones en el sector salud. Montevideo: Cinterfor. Consultado 5 de junio del 2016en: http://www.oitcinterfor.org/sites/default/files/file_publicacion/man_ops.pdf. McDonald, (2000) Nuevas perspectivas sobre la evaluación. Sección para la Educación Técnica y Profesional. UNESCO, Paris No. 149, consultado el 2 de marzo del 2014 en:http://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1 &ved=0ahUKEwjQ8sDF7O_PAhXBllQKHRMmB3sQFgggMAA&url=http%3 A%2F%2Fwww.oei.es%2Fetp%2Fnuevas_perspectivas_evaluacion.pdf&usg=A FQjCNGhhcIM9JN31VDzvLwkxSMFL6QACw&sig2=VL83Dz5VhpFa7- d2vReHBw&bvm=bv.136593572,d.cWw



El niño que no quiere comer

El que coma nuestro hijo pareciera que es un hecho que está dado, pero no es así. Muchos niños son inapetentes, otros son caprichosos en lo que se comen, otros presentan dificultades digestivas, por lo que la hora de comer se convierte en “la hora del tormento”. Aquí ofrecemos algunos consejos acerca de lo que SI se debe hacer y lo que NO se debe hacer. ¡Esperamos que te sean útiles!

Aspectos fisiológicos del gozo y dolor

El gozo es entendido como un estado emocional positivo acompañado de plenitud, bienestar y satisfacción, que se presenta en reacción a ciertas actividades placenteras que realiza la persona.