¿Compasión dura?


 En esencia, la compasión dura se trata de "crear un espacio para que se desarrolle el diálogo, en última instancia, esa persona decide si cambiará" Tania Diaz

Autor: Mariel Mitre

Fecha: Junio del 2021

En las tradiciones más profundas de la compasión, como las budistas, tienen una idea de la compasión dura como aquel momento de intervenir y, en el buen sentido, guiar a la persona a una forma diferente de comportamiento.

El estilo de vida centrado en la compasión ideado en las alegres publicaciones de algunas redes sociales, implica asistir a retiros idílicos y practicar la meditación; y si la compasión fuera un color dentro de la Pantone, sería cuarzo rosa susurrante. Quizás sea el momento de pintar un nuevo cuadro de compasión.

El caso de la compasión dura
La compasión dura está ganando terreno porque la versión de cuarzo rosa está demostrando ser tan desigual al momento presente, que ha sido definido por las fallas humanas para enfrentar los desafíos planteados actualmente. 
Por supuesto, siempre habrá un lado "suave" de la compasión y siempre es crucial aprender a ser una caja de resonancia tranquila y evitar radicalizaciones o desigualdades desde un sitio de privilegio.

En la tradición contemplativa budista, el objetivo de la verdadera compasión es encontrar formas de promover el menor sufrimiento para todos. 
En este marco más amplio, asentir con la cabeza junto con la intolerancia, la intimidación o las falsedades de alguien para preservar esa relación es lo opuesto a la compasión ya que interfiere con la construcción de la paz a nivel social, aunque en la superficie pueda parecer un acto no violento.

Si eres padre, probablemente practiques la compasión dura a pequeña escala todos los días, vetando los bocadillos antes de la cena; la compasión dura a mayor escala proviene de una fuente similar: la voluntad de soportar, e incluso infligir, cierta incomodidad en el momento para promover el bienestar a largo plazo.

El Dalai Lama ha hablado de la importancia de este tipo de amor duro el cual significa que si algún pariente hace un comentario racista sin pensarlo, o tu compañero de trabajo insulta a un colega, la compasión dura implica hablar, sin rencor, pero con convicción, si tu objetivo es promover menos sufrimiento para todos.

Al retirarse de la conversación, no obliga a la otra persona a tener que encontrar un conjunto diferente de valores; por otro lado al comprometerse con la compasión dura, acepta cierto tipo riesgo-beneficio y la incomodidad que conlleva con la esperanza de que la otra persona considere una forma diferente de participar. Hay que tener presente que nuestras acciones implican a mucha gente y se tiene que dar un paso atrás y pensar en las consecuencias posteriores. 

Con la comunicación, puedes adoptar una postura firme y mostrarle a la otra persona los resultados de tus acciones sin lanzar un ataque directo; cuando haces esto, realmente estás comunicando, de una manera envuelta en compasión, tus límites fundamentales, lo que puedes y no puedes aceptar, e invitando a la otra persona a esa conversación, este enfoque basado en historias puede generar un cambio significativo en la visión del mundo de las personas.

La compasión dura en la práctica
Incluso cuando sepa que creará un cambio más duradero a través del diálogo que de la exclusión, es posible que deba superar una resistencia interna significativa para participar en estas conversaciones. Mucha gente tiene el malentendido de que, si me involucro o escucho, de alguna manera me van a contaminar o voy a ser influenciado, cuando lo que sucede es que si escuchas, entiendes de verdad y sientes curiosidad, creando un espacio para que la persona piense de manera un poco diferente.

Aferrándose rápido
Quizás el mayor desafío de practicar la compasión dura es mantener los pies en la tierra internamente mientras las tormentas emocionales se desatan. Cuando toma una posición, otras personas pueden responder con comentarios que hacen que su corazón se acelere, si no está preparado, esa reacción física puede impulsarlo directamente a un "cerebro de lagarto", una mentalidad basada en el miedo donde es más probable que recurra a las viejas reglas reactivas de participación.
La compasión dura, por el contrario, es como un poste de ancla que se mantiene firme sin importar lo fuerte que la cuerda tire de él y entonces, la intención de cada palabra está pensada para llevar el argumento casi a un lugar diferente.

Para perfeccionar este tipo de compostura en el momento, puede ser útil escribir algunos pensamientos de antemano sobre lo que quiere decirle a alguien o el tipo de historias que quiere contar, lo antes mencionado con una conexión cara a cara a menudo se siente más humanizadora que un hilo de texto largo, y también decidir dónde y cuándo sucede puede ayudarlo a sentirse más en control del proceso.

Pero si bien las conversaciones duras y de compasión pueden ser un terreno fértil para cambiar las perspectivas de los demás, su propio bienestar siempre debe permanecer al frente y en el centro. Para mantenerse alejado de los encuentros potencialmente traumáticos, necesita saber si la otra persona está en condiciones de estar dispuesta y ser capaz de entablar esa conversación. Si alguien ridiculiza sus intentos de diálogo o continúa lanzando insultos, el acto de compasión dura será irse o desconectarse y así salir de una situación dañina puede ser su propia forma de decir la verdad sin concesiones.

De acuerdo con la enseñanza budista de abandonar el apego a los resultados, el enfoque de la compasión dura se trata simultáneamente de aferrarse y soltarse. 
En esencia, la compasión dura se trata de "crear un espacio para que se desarrolle el diálogo, en última instancia, esa persona decide si cambiará". Y un cambio de rumbo sería un escenario en el que todos ganan, tanto para la otra persona como para el mundo en general.

Si tú o alguien que conoces le gustaría trabajar en este tema recuerda que podemos ayudar. Contacta a un psicólogo o psicóloga dentro de nuestro equipo de psicoterapeutas, para agendar una sesión online o presencial.

Agenda: 22.27.66.46.94


Texto traducido de: Svoboda, E. (2021) What Does “Tough Compassion” Look Like in Real Life? En: The Greater Good Science Center at the University of California, Berkeley. 




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