¿Cómo quiero que mi hijo sea asertivo si yo no lo soy?


“La asertividad consiste en la expresión adecuada de las emociones en las relaciones sociales, de tal modo que dicha expresión no resulte amenazante para otras personas” (Caballo, 2000)

Autor: María José Zapata Moreno Valle

Fecha: Marzo del 2017

En la vida cotidiana estamos expuestos a diversas situaciones en donde la respuesta que obtengamos de la otra persona dependerá en gran medida de la forma en que nos relacionemos con ésta y de la manera en la que se comunique lo que deseamos; los hijos no son la excepción, es por esto, que es importante tener una comunicación asertiva en donde no solo podamos enseñarles con el ejemplo a responder de manera adecuada ante diversas situaciones, sino que también se pueda hacerles entender nuestro punto de vista sin intentar imponer nuestra opinión.

La asertividad se refiere a la capacidad que se tiene para actuar y expresar de manera adecuada sentimientos, emociones y opiniones; es decir, defender los derechos personales de forma directa y honesta utilizando las emociones apropiadas para lograr llegar a un acuerdo en donde todas las personas implicadas obtengan un beneficio.

Hay diferentes estilos de comunicación, y es fundamental ser conscientes acerca de cuál estamos empleando como padres a la hora de educar a nuestros hijos, dado que no podemos esperar en ellos un comportamiento apropiado ante ciertas circunstancias si nosotros no sabemos hacerlo:

  1. Pasivo: Las personas que usualmente tienen este tipo de comportamiento, suelen permitir que se violen sus derechos o que las demás personas tomen decisiones por ellas con tal de evitar el conflicto. En la mayoría de los casos se muestran inhibidas, retraídas, inseguras y su única forma de solución es quejarse con terceros (personas ajenas a la situación que les está generando descontento).
  2. Agresivo: Este tipo de personas suelen obtener lo que quieren a costa de otros, sin tomar en cuenta los derechos de los demás. Por lo general son individuos hostiles, se meten en las decisiones de otros, recurren a la humillación y en ocasiones hasta hacen uso de la fuerza física para lograr sus objetivos.
  3. Asertivo: Las personas con este tipo de respuesta respetan los derechos de otros y hacen valer los suyos, deciden por sí mismos, muestran habilidades para el manejo de conflictos y la resolución de problemas de forma pacífica y con argumentos.

Asimismo, es importante recalcar que el estilo de respuesta que se tenga será un factor de alta influencia para que los hijos terminen actuando de la misma forma que los padres ante los conflictos que se presenten a lo largo de su vida; es por esto, que es importante no sólo ser asertivo, sino también educar con respecto a ésta y una de las mejores formas de hacerlo es con el ejemplo.

Consejos para tener una comunicación asertiva

  1. Practica la escucha activa: enfócate en escuchar a la otra persona para comprender lo que quiere decir, en vez de escuchar para responder.
  2. Evita ser tajante y utiliza argumentos para llegar a un común acuerdo en donde ambas partes ganen.
  3. No juzgues ni pongas etiquetas, reconoce que hay diferencias tanto en personalidad como en pensamiento, por lo que no siempre los demás tendrán tu mismo punto de vista.
  4. Sé empático, ponerse en el lugar del otro facilita la comunicación. Hay que recordar “No hagas lo que no te gustaría que te hicieran”.
  5. Domina tus emociones, es inevitable tener emociones negativas; sin embargo, se puede controlar la forma en la que reaccionas ante diversas situaciones y qué tanto permites que éstas te afecten.

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Bibliografía: Aguilar, J.(2010), Comunicación asertiva, Asociación Oaxaqueña de Psicología: México. Hare, B. (2003). Sea asertivo. La habilidad directiva clave para comunicar eficazmente. Barcelona: Gestión 2000.



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