¿Cómo es mi hijo desde que nace hasta los dos años y cómo puedo apoyarlo?


Autor: Yolanda Fajardo Ponce

Fecha: Abril del 2017

En el desarrollo de tu hijo hay factores como la herencia (transmisión genética de caracteres físicos), la madurez (armonía entre el desarrollo físico y psicológico), el aprendizaje (adquisiciones que regulan o dirigen la conducta) y la socialización (la familia, la escuela y la sociedad).

Estos factores se combinan y dan como resultado el desarrollo físico, cognitivo, de personalidad y social de tu hijo.

A continuación mencionaremos qué suele pasar en cada etapa de edad y cómo podemos apoyar a nuestro hijo como padres. A veces se presentan conductas de la etapa anterior o posterior y está dentro de lo esperado.

Etapa :

0-3 meses

El bebé puede succionar, agarrar lo que se le aproxima a las manos, girar la cabeza, sostenerla, sentarse con apoyo, llorar cuando tiene hambre o no está limpio, imitar sonidos de adultos (balbucear), reconocer a su mamá y/o papá, expresar cuando ya no quiere comer, sostenerse en sus antebrazos.

No tiene consciencia de su propio ser, se tranquiliza con su mamá y/o papá, percibe su aroma, distingue entre placentero y no placentero, sonríe cuando le sonríen, mira directamente a los ojos.

Cómo apoyarlo:

Los padres son su primer contacto con el mundo social, hay que platicarle, verlo a los ojos, acariciarlo, sonreírle, cantarle canciones de cuna, cargarlo, mover sus piernas, sus brazos, acariciar su espalda, darle masajes suaves en forma de círculos, colocar cerca de él objetos de texturas suaves y colores vivos, colocarlos también sobre su vista, colgados cerca de él, para que los pueda tocar y mover.

3-6 meses

Se levanta sobre los brazos, de boca abajo gira a boca arriba, se sienta ayudándose del apoyo de sus manos, se empieza a arrastrar, agarra y detiene objetos en su mano, percibe olores, sostiene su cabeza erguida, coordina el ojo con la mano, en general coordina más los movimientos de su cuerpo, juega con él, observa sus manos, juega con objetos sencillos, responde a lo que escucha, sonríe y balbucea, muestra interés en juguetes y sonidos, reconoce sentimientos y expresiones, reconoce a varias personas.

Generalmente en el quinto mes aparece su primer diente.

Cómo apoyarlo:

Es muy importante no dejar sólo al bebé en la cama, no ponerlo en su sillita y su sillita encima de una mesa, trate de colocar siempre su sillita en el piso, llévelo al campo, al súper, con familiares, muéstrele diferentes sonidos como música, canciones, sonajas, diferentes instrumentos musicales, que toque diferentes texturas como semillas, agua, arena, burbujas, hojas secas de árbol, pasto. Dele objetos que pueda manipular y sea cuidadoso de que éstos no sean pequeños, para evitar que los pueda ingerir. Anímelo a arrastrarse, colóquelo boca abajo, junte sus talones y los talones cerca de su cadera, ponga la palma de la mano en ellos y anímelo a empujarse.

6-9 meses

Puede girar su cabeza y cambiar su peso de lado, sostener erguida su cabeza cuando se levanta, sentarse apoyándose con las manos y sin apoyo, arrastrarse y gatear, pararse con apoyo, agarrar todo con las manos y pasarse un objeto de una mano a otra, masticar comida sólida, balbucear, usar ciertos sonidos para diferentes cosas, se encariña mucho con sus cuidadores, puede buscar juguetes que estén fuera de su alcance y de su vista, le gusta la música, muestra alegría, temor, ira y sorpresa, empieza a entender lo que quiere decir “no” y a obedecer, comienza a disfrutar los primeros juegos sociales, a sentir miedo y desconfianza con desconocidos.

Cómo apoyarlo:

En el juego de tirar las cosas no lo regañe, pues está conociendo su mundo y descubriendo la gravedad de la tierra, amablemente retírele lo que avienta, si desea que ya no lo haga. Es bueno darle un muñeco de tela, jugar juegos infantiles como “tengo manita, no tengo manita”, “pin, pin, pin, pin, poing, pin poing, pin, pin, pin, pin, “tortillitas de manteca”, etc. Jugar a esconderse atrás de un objeto y luego salir del lado derecho de éste o del lado izquierdo de éste, esconder algo debajo de un trapo. Téngale un cuarto seguro y atractivo, donde se reduzcan al máximo los peligros (adornos de cristal, objetos punzantes, medicinas, escaleras, ventanas accesibles, cubetas o tinas con agua, etc). No lo deje solo. Déjelo gatear todo lo que quiera.

9-12 meses

Sostiene y mueve la cabeza con facilidad en todas las direcciones, se agudiza su vista, ahora ya puede ver bien los objetos lejanos, empieza a ponerse de pie, camina sostenido de las cosas, da pocos pasos solo, comprende palabras sencillas, pide de comer, empieza a comer solo, le gustan los objetos que giran, presenta apego hacia la persona que lo cuida y temor al desconocido, imita a la gente, se interesa más en los juguetes y las actividades, empieza a hacer cosas sencillas que le piden.

Cómo apoyarlo:

Utilizar carritos diseñados para que camine, darle las manos como sostén para que camine, si el piso lo permite, anímelo a que camine descalzo, que camine descalzo sobre el pasto. Dele cajas de cartón de diferentes tamaños y déjelo que meta y saque objetos de ellas, dele envases de plástico de diferentes tamaños para que pueda apilarlos. Enséñele a subir y bajar escaleras gateando, cuando baje que lo haga de espaldas, poniendo primero los pies y luego las manos, no lo deje solo junto a las escaleras. Trate de adaptar su hogar para que pueda su hijo desplazarse y no le tenga que poner muchas “prohibiciones”, elimine riesgos.

12 a 15 meses

En el primer año, el peso con el que nace, lo triplica; tiene fuerza suficiente para sostener objetos grandes y armarlos, desarrolla la noción de que si no ve un objeto, existe; dice la palabra “más”, decide cuánto comer, expresa vergüenza y timidez, explora su ambiente y le tiene confianza cuando lo domina, se fina en las expresiones emocionales de otras personas y según ellas, regula su conducta.

Cómo apoyarlo:

Necesita de su energía y de su paciencia. No diga cosas de él que lo puedan avergonzar, tanto dirigiéndose a él mismo o a otras personas, no entable una batalla por qué coma, si él decide que ya no “más”, retírele el alimento, deje pasar unas tres o cuatro horas y después vuelva a sentarlo para comer. Trate de mantenerse tranquilo y firme cuando ponga los límites de qué sí puede hacer y qué no puede hacer. Llévelo al parque, a sitios abiertos donde pueda caminar sin peligro junto a usted, dele juegos de armar con bloques grandes.

15 a 18 meses

Ya puede subir escaleras, caminar y correr, agarrar objetos con el pulgar y el índice, mirar objetos y dibujos pequeños, patear una pelota, realizar garabatos, sacar y meter piezas , ensartar cuentas, hacer torres, hacer descubrimientos accidentales sobre acciones, imitar gestos que no había realizado antes, imitar movimientos difíciles y repetir de memoria acciones. Entiende casi todo el lenguaje, puede manifestar muchas expresiones, prefiere sonreír a su madre o las personas que lo cuidan y no a objetos, se reconoce a sí mismo, se consolidan los vínculos con su entorno.

Cómo apoyarlo:

Si sale a algún lado donde haya gente o algún peligro, dele siempre la mano, déjelo caminar, correr, jugar pelota. Si él puede, va a intentar alejarse de Ud. por algunos momentos, luego lo buscará e irá hacia Ud. Ofrézcale hojas y crayolas para que pueda hacer garabatos. Es recomendable comprar pliegos de papel estraza, colocarlos en una pared y dejar que su hijo pinte en ellos. Dele juguetes para practicar hacer torres y ensartado.

Es en esta edad donde son más frecuentes los accidentes en casa. No lo deje solo, vigílelo, no deje a su alcance medicinas, sustancias tóxicas, rollos de papel higiénico, objetos pequeños, contactos eléctricos sin protección, comida caliente en la estufa, etc.

18 meses a 2 años

Su hijo utiliza más su pensamiento y menos su cuerpo. Intenta agrupar más las cosas y no a separarlas como antes. Comienza a jalar juguetes. Le encantará jugar con elementos naturales como agua, tierra, hojas, arena. Le gustará hacer torres con cubos. Utilizará varas como herramientas, para alcanzar lo que desea. Su lenguaje es mucho mayor, entiende casi todo lo que le diga.

Cómo apoyarlo:

Dele juguetes simples para que pueda desarmarlos, rompecabezas de tres o cuatro piezas, puede hacerlos recortando fotos de revistas y pegándolas sobre una cartulina.

Enséñele como objetos diferentes, reaccionan de forma diferente en el agua, un pedazo de madera (flota),una coladera (deja pasar el agua), una esponja (absorbe).

Le gustará sacudir; recortar con moldes, diferentes formas en masa para galletas, hacer pasteles de lodo, excavar con una cuchara de metal o una palita.

Cuéntele cuentos con imágenes grandes.

Si deseas conocer más sobre el desarrollo de tu hijo, contacta a nuestros psicólogos en Puebla, en el Centro de Psicología Integramente.


Agenda: 22.27.66.46.94


Bibliografía: Gesell, A; Amatruda, C. ( 1945). Diagnóstico del desarrollo normal y anormal del niño. Métodos Clínicos y Aplicaciones Prácticas. Editorial: Paidós, Buenos Aires. Fajardo, Y; Ferrer, B. (1986). Tesis: “Estudio comparativo del desarrollo psicomotor y mental en niños de 5 a 8 meses de Edad pertenecientes a diferentes niveles socioculturales”. Universidad Anáhuac, México. Feldman, R. (2007). Desarrollo Psicológico a través de la vida. Editorial PEARSON Prentice Hall. Papalia, D. (2010). Desarrollo Humano. Editorial: McGraw-Hill.



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