Abrazar es bueno para la salud


Autor: Mariel Mitre

Fecha: Junio del 2021

Lo que más han extrañado muchas personas durante la pandemia es poder abrazar y no fue hasta que perdimos la capacidad de abrazar a amigos y familiares que muchos se dieron cuenta de lo importante que es el contacto físico.

Pero ahora que se está llevando a cabo programas de vacunación y las restricciones comienzan a disminuir, muchas personas estarán ansiosas por abrazar nuevamente porque los abrazos no solo se sienten bien, sino que también tienen muchos beneficios para la salud.

La razón por la que los abrazos se sienten tan bien tiene que ver con nuestro sentido del tacto que nos permite no solo explorar físicamente el mundo que nos rodea, sino también comunicarnos con los demás creando y manteniendo lazos sociales.

El tacto consta de dos sistemas distintos:

- Toque rápido: un sistema de nervios que nos permite detectar rápidamente el contacto, por ejemplo: si una mosca se posó en tu nariz.

- Toque lento: una población de nervios recientemente descubiertos, llamados aferentes táctiles c, que procesan el significado emocional del tacto.

Estos aferentes táctiles c han evolucionado esencialmente para convertirse en "nervios de abrazos" se activan mediante un tipo de estimulación muy específico: un toque suave a la temperatura de la piel, el tipo típico de un abrazo o una caricia.

El tacto es el primer sentido que comienza a trabajar en el útero ya que desde el momento en que nacemos, la suave caricia de una madre tiene múltiples beneficios para la salud.

Algunos de los neuroquímicos involucrados incluyen la hormona oxitocina, que desempeña un papel importante en los vínculos sociales, ralentiza la frecuencia cardíaca y reduce los niveles de estrés y ansiedad. La liberación de endorfinas en las vías de recompensa del cerebro respalda los sentimientos inmediatos de placer y bienestar.

Abrazar tiene un efecto tan relajante y calmante que también beneficia nuestra salud de otras formas, por ejemplo:

  • Mejora nuestro sueño, el tacto suave regula nuestro sueño, ya que reduce los niveles de la hormona cortisol haciéndonos menos reactivos al estrés y fortaleciendo la resiliencia. Durante los primeros períodos de desarrollo, produce niveles más altos de receptores de oxitocina y niveles más bajos de cortisol en las regiones del cerebro que son vitales para regular las emociones.
  • Aumenta el bienestar y el placer debido que a lo largo de nuestra vida, el contacto social nos une y ayuda a mantener nuestras relaciones, lo que no hacen ver los abrazos y el tacto como algo gratificante. El tacto proporciona el "pegamento" que nos mantiene unidos y cuando se desea el tacto, los beneficios son compartidos por ambas personas en dicho intercambio; de hecho, incluso acariciar a la mascota puede tener beneficios.
  • Podría ayudarnos a combatir las infecciones, porque puede afectar a la respuesta inmunitaria de nuestro cuerpo. Las investigaciones incluso sugieren que abrazarnos en la cama podría protegernos contra el resfriado común.
  • El simple acto de abrazar, aunque si bien es importante que sigamos manteniéndonos a salvo, es igualmente importante que no renunciemos a los abrazos para siempre. Se sabe que el aislamiento social y la soledad aumentan nuestras posibilidades de muerte prematura.
Si tú o alguien que conoces le gustaría trabajar en este tema recuerda que podemos ayudar. Contacta a un psicólogo o psicóloga dentro de nuestro equipo de psicoterapeutas, para agendar una sesión online o presencial.

Agenda: 22.27.66.46.94

Texto traducido de: Mcglone, F., Walker, S. (2021) Four Ways Hugs Are Good for Your Health. En: The Greater Good Science Center at the University of California, Berkeley.